Opinión: Viva los herederos de Zapata, por Rafael Fenoy

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Existe un territorio muy distante del nuestro, habitado por gentes con parecidas aspiraciones de vivir sencillamente, en paz y a base de trabajo, duro trabajo, garantizar la vivienda, el vestido, la comida, la sanidad y la educación de todas las comunidades que lo conforman. Chiapas se encuentra en Méjico.

Es uno de sus estados fronterizo con Guatemala, en la costa del Pacífico a la altura de la península del Yucatán. En esta semana, entre el 12 al 19 de julio, se realizan diversos actos en solidaridad con las comunidades Zapatistas, precisamente porque este domingo día 19, se han celebrado elecciones políticas en Chiapas, de las que salen elegidos 41 diputados y se conforman 122 Ayuntamientos.

La figura de Emiliano Zapata Salazar es conocida, y sin embargo casi ignorada, a pesar de enorme impacto que sigue teniendo en Méjico. Su figura de luchador irreductible ante la barbarie, la injusticia y el genocidio de su pueblo, se agiganta cuando se conoce quien era y qué hizo. Fue asesinado, en una emboscada traicionera, en la Hacienda de Chinameca, municipio de Ayala, estado de Morelos, el 10 de abril de 1919, a los 38 años de edad.

No es extraño que las comunidades (poblaciones) formadas básicamente por personas autóctonas de ese territorio mejicano, hayan conformado con el tiempo un movimiento que han llamado Zapatista. Cuando el orden establecido es el desorden permanente, desmanes, atropellos, linchamientos, asesinatos, en la mayor de las impunidades, es comprensible que quienes lo padecen prefieran organizarse para crear autónomamente un orden nuevo, humano, justo.

Estas elecciones políticas, como tantas otras, nada tienen que ver con lo que en España entendemos por elecciones. En esos territorios donde la corrupción, de quienes deben velar por la legalidad, es enorme y donde los ricos hacendados campan por sus respetos, contratando fuerzas paramilitares, es imposible respirar la serenidad, la paz necesaria para que la democracia auténtica, sin miedos, sin coacciones, se materialice.

Es difícil, desde este lado del mundo, imaginar cómo ante actos de venganza política, que llegan al asesinato, sigan personas manteniéndose en candidaturas sobre las que pesan la coacción y la promesa de muerte, porque hay quienes con ello pretenden garantizar el triunfo electoral de los que han mandado y siguen mandando con puño de hierro en guante de acero. ¿Para qué disimular?.

El movimiento Zapatista más allá de los espejismos electorales crea día día estructuras sociales en sus comunidades coordinadas por lo que ellos llaman “Juntas de Buen Gobierno”. Declaran que: “ Como zapatistas que somos no llamamos a no votar ni tampoco a votar. Como zapatistas que somos lo que hacemos, cada vez que se puede es decirle a la gente que se organice para resistir, para luchar, para tener lo que se necesita”.

Por ello estas comunidades zapatistas lanzan un mensaje al mundo para que se solidaricen con sus aspiraciones a vivir en libertad y justicia. Como ellos mismos dicen: Para que se realicen de “manera organizada acciones públicas de propaganda, difusión, información y solidaridad con las comunidades zapatistas. Cartas y campañas de denuncia pública y todo lo que la imaginación nos dé para difundir nuestro rechazo a estas agresiones del poder.

Para llevar a cabo esta jornada en España les pedimos ponerse en contacto al correo comunicacion@redcontralarepresion.org, (o bien a cgtmexico@cgt.org.es), para conseguir que en el marco del proceso electoral en el estado de Chiapas, este 19 de julio, se impida que se realicen actos de provocación en contra de las comunidades zapatistas.

La Red contra la Represión y por la Solidaridad se declara atenta ante cualquier acto de provocación montado por el Estado y el poder, pretendiendo con ello profundizar el clima de hostigamiento en contra de las comunidades zapatistas.

Porque “A los señores de la guerra les decimos que mientras ustedes allá arriba llevan a cabo uno de los actos más burdos y patéticos de su destartalada “democracia” a la que nombran “elecciones”, que por medio del tolete (palo para pegar) y la bala (pistola) van imponiendo su voluntad. No nos importa cuál sea el “resultado” de su proceso, no importa si en los medios de comunicación de paga se nos condena y persigue.

Su represión mediática y partidaria no nos intimida… nos estaremos organizando para ejercer en las calles, barrios y en el campo, el principio de que si nos tocan a un@ nos tocan a tod@s. Nos seguiremos movilizando en todo el país y el mundo por verdad y justicia, con los zapatistas” En su experiencia autogestionaría reconocemos la herencia de Zapata, que aún vive en el corazón de las gentes con muchas ganas de vivir en paz y justicia, aunque para ello tengan que pelear todos y cada uno de sus días.

Fdo. Rafael Fenoy Rico

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