Los medios nacionales se hacen eco de la vida del terrorista de París y su familia en El Saladillo

Facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedinmail

Los medios nacionales se hacen eco de la vida del terrorista detenido en París, durante su intento de provocar la masacre en un tren con Amsterdam, y su familia en el barrio algecireño de El Saladillo. El Mundo y El País dedican un amplio reportaje a los movimientos del detenido y sus padres en el siguiente reportaje

REPRODUCCIÓN DEL REPORTAJE PUBLICADO POR EL DIARIO EL PAÍS

Los vecinos del barrio de El Saladillo, en Algeciras, conocieron ayer por los medios de comunicación, la detención del presunto terrorista de origen marroquí, Ayoub El Kahzzani, de 26 años, quien intentó una masacre en un tren que cubría la línea entre Ámsterdam y París. El Kahzzani vivió un año en un barrio acostumbrado a las operaciones policiales de gran calado, en especial contra el tráfico de drogas y con una población esencialmente inmigrante.

El barrio de El Saladillo, donde aún reside la familia del presunto terrorista se ha convertido con el paso de los años en un lugar estigmatizado por la delincuencia y el narcotráfico. Este barrio de la zona sur de Algeciras, donde residen unas 15.000 personas, posee una idiosincrasia particular al tratarse de una urbe multicultural, donde conviven personas de diferentes etnias y nacionalidades, que sólo ven empañada su buena vecindad por un grupo minoritario que provoca peleas entre familias y que viven de las actividades ilícitas que realizan. Se trata, además, de un barrio con numerosas viviendas sociales que cuenta con un índice de paro superior al 40 %.
más información.

La noticia de la detención de Ayoub volvió a sembrar el mutismo entre los pocos vecinos que se podían encontrar, por la calle Federico García Lorca, donde al parecer siguen viviendo los padres del presunto terrorista, que viven de la venta de chatarra. A todo el que se preguntaba sobre la detención del que fuera vecino del barrio, aseguraba no querer opinar sobre el tema. Todos negaban haber conocido al joven marroquí, o a algunos de sus familiares, a pesar de que, Ayoub El Kahzzani y su hermano, se movían bastante por el barrio hasta que ambos abandonaron España, hace ahora año y medio, cuando el presunto terrorista se mudó a Francia y su hermano se trasladó a Marruecos. Así lo aseguran al menos, fuentes policiales que confirmaron que el detenido cuenta con antecedentes por narcotráfico.

REPRODUCCIÓN DEL REPORTAJE PUBLICADO POR EL DIARIO EL MUNDO

Una rotonda con grandes letras blancas da la bienvenida a El Saladillo, barrio de Algeciras considerado Zona con Necesidad de Transformación Social; un lugar en el que el día a día no es fácil. Aquí residió durante un año y medio Ayoub el Khazzani, el yihadista de 26 años que combatió en Siria y que el viernes asaltó, kalashnikov en mano, el tren entre Ámsterdam y París. Khazzani, tuvo residencia legal en España, vivió también en Madrid y tenía antecedentes por tráfico de drogas.

Sus padres, llegados de Tetuán hace años y de los que no se han tenido noticias en 48 horas, también tienen permiso de residencia y se dedican a la venta de chatarra. “Es una familia humilde que se gana la vida como puede”, indican a EL MUNDO fuentes policiales. “Iba siempre con su hermano Imran hasta que Ayoub se mudó a Francia y el otro se marchó a Marruecos”, aseguran.

El padre acude a la misma mezquita en la que rezaba su hijo. Se trata de la denominada Taqwa, la más radical de Algeciras y sobre la que la policía ejerce una intensa vigilancia. Está ubicada en las inmediaciones del Centro de Internamiento de Extranjeros de la Piñera y es una de las seis que existen en el municipio.

Ayoub llegó a la ciudad con 23 años procedente de Madrid. Oficialmente también se dedicaba al negocio de la chatarra. Fuentes de Interior confirman a EL MUNDO que residió en la capital y en Algeciras de 2007 hasta 2014, que fue detenido varias veces por narcotráfico, sin especificar cuantas, que pasó por una prisión española y que era seguido muy de cerca por la Policía. “Eso demuestra el vínculo entre la droga y la yihad. La venta de estupefacientes es una vía habitual de financiación”, señalan.

“Cuando supimos que se iba a vivir a Francia pusimos toda la información que teníamos sobre él a disposición de sus fuerzas de seguridad y nos aseguramos de que entendieran que era un sujeto peligroso. Y Francia le controló hasta que Ayoub El Kahzzani decidió irse a Siria a combatir. A partir de ahí, tanto ellos como nosotros dejamos de tener noticias suyas”, reconocen en el Ministerio del Interior.

Después, al volver de Siria por Turquía primero y Alemania después, estos países no consultaron ese archivo común europeo contra el yihadismo (donde estaba toda la información remitida por España) y Ayoub El Kahzzani pudo llegar hasta Bruselas y coger ese tren.

El ministro español, Jorge Fernández Diaz, habló ayer por teléfono con su homólogo francés, ya que tanto la policía como la gendarmería están colaborando estrechamente en la resolución de este caso y en responder a la pregunta más importante en estos momentos: si el presunto terrorista actuó como un lobo solitario o contó con la ayuda de una red.

Algeciras, por su condición de frontera, se ha convertido en paso yihadista. En 2012 la policía frustró un atentado contra el Centro Comercial Puerta Europa que se iba a llevar a cabo con drones. También se descubrió un piso que tenían alquilado a varios miembros de Al Qaeda en el centro. Más recientemente, en enero, las fuerzas de seguridad localizaron dos fusiles de asalto en una finca abandonada. Eran un M4 y un AK47 que pertenecían a una célula yihadista y estaban ocultos entre un cargamento de hachís.

De hecho Interior tiene desplegados de manera permanente desde hace ya varios meses, a numerosos efectivos por la zona, ya que tanto la Operación Paso del Estrecho como los últimos ataques en Francia han elevado la alerta terrorista al nivel 4, con especial atención a las zonas de tránsito con los países del norte de África. Algeciras, como puerta de entrada, se considera zona caliente.

Ayoub fue detectado en mayo tomando un vuelo entre Berlín y Estambul, una primera posible escala para entrar en Siria, según el canal BFM. Los servicios secretos franceses, que lo tenían registrado con una ficha “S” por posibles vínculos terroristas por las informaciones que había recibido en 2014 de España, advirtió entonces a Madrid. Pero el joven ya no vivía en España, sino en Bruselas, según ese canal. En Siria podría haberse curtido en las filas de algún grupo yihadista, recibiendo adiestramiento militar que aplicar a su regreso a Europa. La figura de los terroristas retornados es la principal preocupación de la seguridad occidental.

El Saladillo vivía ayer un sábado de verano más, caluroso y con poca gente en sus calles, hasta que saltó la noticia en los informativos de mediodía. Algún vecino recordaba al joven paseando por las calles del barrio en compañía de su hermano: “No sé nada, pero no me sorprende; cualquier día aquí va a pasar algo gordo”, advertía.

Facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedinmail
Facebooktwittergoogle_pluslinkedinrssyoutube

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.