Actividades con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama en Algeciras

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VII marcha solidaria cancer mama 20171

Estas son las actividades con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama que organiza la Junta Local de la Asociación Española Contra el Cáncer.

Las Actividades previstas son:

-19 de Octubre, Día Mundial Contra el Cáncer de Mama: Concentración en Plaza Alta con mesas informativas.
-21 de Octubre, VII Marcha Solidaria Contra el Cáncer de Mama.

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Tamaño medio de hogar en España: 2,50 miembros
Nº total de hogares en España: 18.406.100
Nº total de hogares monoparentales de madres solas con hijos: 1.591.200
Nº de hogares unipersonales de mujeres mayores de 65 años: 1.367.400
Nº de hogares formados por parejas e hijos que conviven en el hogar: 6.253.100
Las mujeres afectadas por cáncer de mama suponen un 0,12% de la población total de mujeres a partir de 15 años
Las mujeres entre 15 y 65 años afectadas por cáncer de mama suponen un 0,10% de la población total de mujeres entre 15 y 64 años.
El total de mujeres mayores de 65 años afectadas por cáncer de mama suponen un 0,24% de la población total de mujeres mayores de 65 años.

Impacto del cáncer de mama:

Proyectos de investigación en cáncer de mama financiados por la AECC
A día de hoy, la AECC tiene abiertos 16 proyectos de investigación en cáncer de mama por un total de 3.639.000€

Imagen corporal:
Como consecuencia de los tratamientos, el cuerpo y la apariencia física pueden sufrir algunos cambios: pérdida o aumento de peso, cicatrices, pérdida de la mama, etc.
Tras la cirugía, especialmente si se ha realizado una mastectomía es posible sentir tristeza, pérdida de autoestima, inseguridad. Pero es importante saber que es posible adaptarse a la nueva imagen y continuar con la vida cotidiana.

Es posible que durante los tratamientos se produzca la pérdida de cabello, afectando directamente a la imagen física. En estos casos, existen varias opciones que pueden ayudar a minimizar el impacto de la nueva situación: existen pañuelos de diferentes colores y formas, y pelucas para compra o préstamo.

Para adaptarse de forma adecuada a los cambios que pueden producirse en la imagen, lo primero y más importante es tener en cuenta estas recomendaciones:
• No confundir el atractivo físico con el personal. Valorar los aspectos personales y las cualidades en todas las áreas de la vida (amigos, familia, trabajo), etc.
• Acostumbrase progresivamente a ver la nueva imagen. Verse la cicatriz o verse sin pecho por primera vez puede ser una imagen impactante. Tomarse el tiempo necesario para poder empezar a mirar poco a poco. Dedicar unos minutos al día a mirarse y para habituarse progresivamente a la nueva imagen y el malestar irá disminuyendo.
• Fijarse en los aspectos positivos y potenciarlos. Céntrate en aquellas partes del cuerpo que más gustan a una misma y ensálzalas.
• Es posible contactar con otras mujeres que han pasado por la misma situación. Compartir experiencias, emociones y saber qué les ha ayudado a ellas, puede ayudar a la hora de afrontar la situación.
• Si se ha realizado una mastectomía, es bueno valorar con el médico una posible reconstrucción mamaria.

Afectividad y sexualidad:
Un elemento importante en la recuperación puede ser la pareja.

La comunicación sincera sobre lo que ha pasado, el afecto y apoyo que puede proporcionar la pareja y cómo se está viviendo todo el proceso de la enfermedad va a facilitar el reajuste a una situación más o menos difícil y novedosa. También puede significar una oportunidad de trabajar posibles dificultades en la pareja y lograr un mayor nivel de bienestar y satisfacción.

En el caso de que no se tenga pareja, es posible encontrar apoyo en otras personas durante el tratamiento. Y si se desea establecer o surge una relación, no hay motivo para que no se haga. En este caso, es posible aprender a manejar las dudas, miedos y la inseguridad ante la nueva relación.

Algunas mujeres que han tenido un cáncer de mama experimentan cambios y alteraciones en su funcionamiento sexual como consecuencia de los tratamientos. Tras el tratamiento con

quimioterapia y/o tratamiento hormonal suele aparecer una menopausia inducida que se puede acompañar de síntomas como sofocos, sequedad vaginal, cambios en el sueño o alteraciones emocionales.

Otras razones que pueden producir alteraciones en la función sexual son:
• Problemas psicológicos como ansiedad, depresión o estrés.
• Sentimientos de pérdida de atractivo físico, como consecuencia de la enfermedad o los tratamientos (cicatriz, pérdida o aumento de peso, alopecia), etc.,
• Aparición de otros factores como el cansancio físico, presencia de dolor…

Para favorecer lo más posible la adaptación a estos cambios es importante que se les preste atención desde el primer momento, de cara a una recuperación integral, no sólo física sino también psicológica y social. Siempre es posible consultar al médico de referencia y al psicólogo todos aquellos aspectos que preocupen acerca de la sexualidad.

Fertilidad y embarazo:
Durante la administración de los tratamientos está totalmente desaconsejado quedarse embarazada, ya que estos fármacos pueden causar malformaciones en el feto.

El fallo de la función del ovario en pacientes sometidas a tratamiento hormonal y/o quimioterapia puede ser transitorio o definitivo, y es difícil predecir si el potencial de fertilidad de la mujer ha finalizado hasta que ha pasado un periodo de tiempo prolongado.

Por eso, es aconsejable que siempre se hable con el médico de referencia y se solicite consejo especializado tras los tratamientos, en caso de desear tener hijos.

Cambio de roles:
Una de las alteraciones que se pueden producir en la familia es el cambio de roles. Así, si la afectada es la madre de la familia, probablemente su cónyuge y sus hijos tendrán que asumir las tareas domésticas durante el tiempo que dure la administración de los tratamientos.

Efectos secundarios: linfedema

Según la American Cancer Society, el posible efecto secundario principal a largo plazo de la extirpación de los ganglios linfáticos axilares es el linfedema (hinchazón del brazo). Debido a que cualquier exceso de líquido en los brazos normalmente regresa al torrente sanguíneo a través del sistema linfático, la extirpación de los ganglios linfáticos algunas veces bloquea el drenaje del brazo, lo que causa la acumulación de este líquido. Esto ocasiona hinchazón del brazo.
Hasta el 30% de las mujeres a quienes se les hace una disección de ganglios linfáticos axilares completa padece linfedema. Además, ocurre en hasta el 3% de las mujeres que han tenido una biopsia de ganglio linfático centinela.

En la actualidad, a la mayoría de las pacientes se les realiza biopsia selectiva del ganglio centinela, por lo que el riesgo de linfedema es menor a un 3%.
Impacto social:
Hacer frente a un cáncer de mama puede suponer el impacto real en todas las esferas de la vida de la paciente y de su familia y personas más cercanas. Es posible entrar en un proceso en el que es difícil mantener el ritmo normalizado de relaciones, es posible perder autonomía, son comunes los cambios de humor, el miedo… Esto puede conllevar la dificultad para mantener diferentes actividades realizadas en sociedad y con ello, la pérdida de grupos de referencia.
Igualmente, las relaciones pueden verse modificadas, temporal o definitivamente, por factores tanto psicológicos como físicos, pudiendo condicionar las relaciones de la paciente y sus familiares, con el resto de su contexto.
Este impacto afecta de forma similar a la paciente y a su propia familia.
Impacto laboral:
A nivel laboral, el impacto de la enfermedad puede ser muy elevado:
Dificultad para mantener el ritmo laboral
Posibles bajas temporales o permanentes
Falta de legislación específica que regule y apoye al trabajador
Trabajadores autónomos desprotegidos
Posible estigmatización por parte de la empresa
Modificaciones en el rol del trabajador
Posibles despidos o no renovaciones
Desencadenamiento de posibles incapacidades o discapacidades derivadas de las secuelas de la enfermedad

A nivel económico:
El cáncer supone el incremento de un 3 a un 7% del presupuesto dedicado a sanidad de una familia media, cuando los ingresos son bajos o nulos, es imposible hacer frente a este gasto sin dejar otros también básicos.
El hecho de hacer frente a un diagnóstico de cáncer supone la reducción de los ingresos de forma casi asegurada (por las bajas laborales, posible pérdida de empleo, etc.) y la asunción de nuevos gastos (relacionados con la medicación, frecuentes desplazamientos, posibles ayudas técnicas, alimentación variada, etc.), sumado a la falta de previsión que se experimenta cuando la enfermedad es diagnosticada.

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